t_secret_key = 'pon aquí tu frase aleatoria'; ?> Política y Empresa en América Latina y España 2012

Informe 2012

Empresarios, gobernantes y legisladores de América Latina, España y Portugal analizan en profundidad la relación entre los gobiernos y las empresas en el cuarto estudio elaborado por LLORENTE & CUENCA, en colaboración con CEOE e Instituto de Iberoamérica (Universidad de Salamanca).


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Colombia

85 empresarios y 52 gobernantes y políticos (137 en total) han sido consultados en Colombia. Del análisis de sus respuestas se extraen las siguientes conclusiones:

  • La opinión de los empresarios y los políticos de Colombia sobre el contacto entre las empresas y el Gobierno es muy diferente. Si los empresarios colombianos reconocen que el contacto es escaso en un 47,1% de las respuestas y nulo en un 1,2% de las contestaciones, los gobernantes y políticos señalan en un 3,8% de respuestas que es suficiente, en un 36,5% frecuente y en un 17,3% constante. Los resultados en 2011 fueron: los empresarios respondieron en un 42% que el contacto entre el Gobierno y las empresas era escaso y un 12% suficiente; los políticos contestaron en un 44% escaso y en un 10% suficiente.
  • Se observa una vez más una desproporción evidente entre lo que piensan los empresarios sobre el conocimiento que tienen respecto a las políticas económicas y empresariales del Gobierno (28,2% suficiente, 29,4% considerable y 7,1% muy considerable) y lo que opinan los políticos sobre el conocimiento que tienen respecto a las demandas empresariales (48,1% escaso y 15,4% nulo). Esa misma desproporción de pensamiento se percibió en la edición pasada, donde los empresarios respondieron escaso en un 29%, suficiente en un 26%, considerable en un 19% y muy considerable en un 19%; por un 44% escaso, un 36% suficiente y un 12% considerable, de los gobernantes.
  • Empresarios y políticos tienen opiniones algo diferentes sobre la influencia que tienen las empresas en el diseño de las políticas económicas del Gobierno: los empresarios contestan escasa en una proporción del 45,9% y suficiente en un 20%; los políticos responden escasa en un 34,6%, nula en un 1,9% y suficiente en un 5,8%. El pasado año los empresarios (38% escasa, 8% nula y 15% suficiente) y los gobernantes (14% escasa, 8% nula y 26% suficiente) también tuvieron opiniones diferentes.
  • Los empresarios y políticos mantienen una tendencia parecida respecto a la confianza que la política del Gobierno genera en las empresas. El 35,3% de los empresarios argumenta suficiente, el 17,6% alta y el 4,7% muy alta; el 30,8% de gobernantes y políticos afirma que es suficiente, el 9,6% alta y el 9,6% muy alta. En 2011 hubo esa misma tendencia: los empresarios señalaron escasa (28%), suficiente (43%) y alta (17%); los políticos, en un 30% escasa, en un 36% suficiente y en un 22% alta.
  • Los empresarios entienden que la colaboración del Gobierno a la actividad empresarial es suficiente en un 37,6% de las respuestas, alta en un 20% y muy alta en un 1,2%. Los gobernantes y políticos dicen que la colaboración del sector empresarial a la actividad del Gobierno es suficiente en un 25%, alta con un 21,2% y muy alta con un 3,8%. Los datos del año pasado tuvieron una orientación parecida: los empresarios entendieron que la colaboración del Gobierno era en un 40% escasa, en un 3% nula y en un 29% suficiente; por 44% de los políticos y gobernantes que contestaron escasa y un 30% suficiente.
  • ¿Qué aceptación tiene la política económica gubernamental entre las empresas? La visión es muy diferente entre empresarios y políticos. Los empresarios colombianos la entienden suficiente en un 43,5%, alta en un 11,8% y muy alta en un 1,2%. Sin embargo, los gobernantes y políticos sostienen que dicha aceptación es baja, con un 48,1% de las respuestas, y, muy baja, con un 3,8%. En 2011, la aceptación de la política económica gubernamental entre las empresas era suficiente, tanto para los empresarios (42%) como para los gobernantes (44%).
  • La visión sobre el apoyo a la actividad empresarial de la política exterior es también muy distante entre empresarios (16,5% suficiente, 25,9% bastante y 9,4% mucho) y gobernantes (15,4% suficiente, 42,3% poco y 5,8% nada). En 2011 la visión era muy parecida entre los empresarios (25% suficiente y 35% poco) y los gobernantes (22% suficiente y 34% poco).
  • El debate entre empresarios y gobernantes sobre la seguridad jurídica de las empresas también es evidente. Los empresarios colombianos opinan que la seguridad jurídica es suficiente en un 34,1%, alta en un 20% y muy alta en un 4,7%. Pero los gobernantes y políticos son mucho más críticos, pues responden con un 28,8% la opción suficiente, con un 36,5% baja y con un 5,8% muy baja. La seguridad jurídica en el pasado año fue, asimismo, un punto de divergencia entre empresarios (25% baja, 34% suficiente y 23% alta) y gobernantes (26% baja, 38% suficiente y 28% alta).
  • Los políticos son más críticos que los empresarios al analizar la contribución de las empresas en materia de responsabilidad social corporativa: en los políticos, el 25% suficiente, el 44,2% poco y el 7,7% nada; en los empresarios, el 34,1% suficiente, el 42,4% poco y el 1,2% nada. También en 2011 los políticos fueron más críticos (22% suficiente, 54% poco y 6% nada) que los empresarios (38% suficiente, 31% poco y el 1% nada).
  • Los empresarios entienden que las medidas en el mercado laboral son las más urgentes (51,8%) que hay que tomar para poder afrontar los retos económicos en su país, seguidas por las medias fiscales (20%) y las medidas en la deuda pública (17,6%). Los gobernantes y políticos responden como medidas más urgentes las del mercado laboral (65,4%), después las medidas en la deuda pública (19,2%) y en tercer lugar las medidas en el marco regulatorio (7,7%). En 2011 los políticos entendieron que las medidas en el mercado laboral (42%) eran las más urgentes, igual que los empresarios (39%).
  • Los empresarios observan que la primera característica de un buen político es la honradez; la segunda, que tenga eficiencia y sea resolutivo; y la tercera, que sea capaz de identificar los problemas y las soluciones. Los gobernantes y políticos perciben que la primera característica para ser un buen empresario es la honradez; la segunda, que sea deliberante y dialogante; y la tercera, que tenga una amplia formación educativa.